Preludio

“Tierra a la Vista” nació como un proyecto deportivo y de aventuras con el fin de viajar haciendo aquello que amábamos cada uno de los integrantes originales. Escalada, buceo, skate y BMX eran las disciplinas que practicábamos respectivamente y queríamos que hacer por el mundo. Así que con mucha ilusión y motivación nos pusimos manos a la obra. Durante unos meses, todo entre risas y cervezas el proyecto fue tomando forma. Compramos una furgoneta y empezamos la preparación de la ruta.

Inspirados por viajeros como Jorge Sierra o Bicicleting y borrachos de ilusión y animo, el proyecto se convirtió en algo muy ambicioso. Pretendíamos dar la vuelta al mundo en nuestra furgoneta (idea que desde entonces no se me ha quitado de la cabeza).

Así comenzó lo que todos nosotros pensábamos que seria el proyecto de nuestras vidas.

Gonzalo, Javier, Jacob y David (yo mismo) por un tiempo formamos un buen equipo de compañeros con mucha ilusión y ganas. Las cosas fueron bien, el asunto avanzaba y las ganas crecían.

Poco antes de partir Jacob tomó la decisión de no marchar con los demás y aplazar su viaje por motivos personales. Aun así, fiel al proyecto, nos ayudo a terminar toda la preparación de la furgoneta antes de partir. De hecho nos quedamos 20 días en su casa en Arenys de Mar hasta que estuvo todo preparado.

Con el duro golpe de salir si nuestro cuarto compañero, los demás salimos de viaje a mediados de Agosto de 2014 con algo de prisa para que no se nos echara el invierno encima.

Durante aquel primer mes salimos a disfrutar todo lo que pudimos. Buceamos y escalamos.

La realidad de nuestra situación nos obligó a considerar hacer la vendimia en el sur de Francia. Sin Jacob estaba claro que nos faltaba financiación así que tomamos las decisiones lo mejor que supimos con la intención de mantener a flote el proyecto y empezamos a vendimiar, con la mala suerte de que aquel año la cosecha se retrasó y no fue muy buena. Para colmo tuvimos una serie de problemas mecánicos con la furgoneta.

Una vez mas nos vimos obligados a tomar una dura decisión. El objetivo de dar la vuelta al mundo dejo de ser factible. Había que arreglar la furgoneta, hacer mas dinero aplazar el viaje.

Podéis leer toda la historia con mas detalle en la primera entrada del blog: El principio del comienzo

Javier y Gonzalo decidieron seguir a pie y abandonar original que habíamos planeado en un primer momento. En su lugar, continuaron adelante con Abriendo Huella, el blog que narraría su viaje. Un periplo lleno de aventuras y risas que les llevo hasta la India y Nepal donde se acabaron topando con el terremoto mas devastador de las ultimas décadas.

Yo (David) decidí dar un paso atrás y volver a Madrid y reorganizar proyecto.

Una vez en allí recompuse los pedacitos que quedaban de las ganas originales empece a hacer planes. Retome la misión de ahorrar todo el dinero posible y me recupere poco a poco de una lesión en un dedo de la mano derecha. En Enero de 2015 comencé a escalar otra vez y el viaje estaba, una vez mas, sobre sus pies y avanzando para dar el pistoletazo de salida en primavera de ese mismo año.

Aquel fin de año lo pase en Albarracin escalando con amigos.

El dos de Mayo de 2015 puse rumbo en solitario con la idea original de Tierra a la vista de dar la vuelta al mundo practicando escalada y buceo. A esta idea añadí una norma muy importante. Daré la vuelta al mundo sin coger ni un avión.

En la actualidad

A día de hoy “Tierra a la vista” se ha convertido en un proyecto personal de absoluta importancia y prioridad en mi vida. Me gusta la oportunidad de vivir el tipo de vida que este proyecto ofrece, sin limite de tiempo o espacio.

La idea es, naturalmente… viajar, que es lo que me pide el cuerpo desde que tengo uso de razón. Pero esta vez, a diferencia de otros viajes anteriores, he querido añadirle algunos matices diferentes a la aventura.

Conocer otras gentes y culturas, probar platos extraños para mi paladar y admirar paisajes increíbles alrededor del mundo, como en todo viaje serán protagonistas seguro, pero esta vez el objetivo será dar la vuelta al mundo sin coger ni un solo avión. Como herramienta de exploración del mundo y también como objetivo que acompasa el viaje en si, intentare practicar escalada y buceo allí por donde pase.

Este vídeo lo explica muy bien:

Si una imagen vale mas que mil palabras, mil imágenes valen como poco una aventura.