Mi gran referéndum griego en Samothraki

con No hay comentarios

Durante mi estancia en Prilep, el primer ministro griego Alexis Tsipras anunció la decisión de su gobierno de someter a referéndum si aceptar o no las condiciones y medidas del rescate que Europa imponía al pueblo heleno. Enseguida, Internet y por supuesto las redes sociales se vieron bombardeadas de noticias sobre el apocalipsis griego. Durante 3 días no paraba de leer sobre ancianos llorando a los pies de cajeros automáticos porque no podían recuperar los ahorros de toda su vida. Se hablaba de corralito. Se hablaba de colas interminables en los supermercados y gasolineras ante la falta de productos como azúcar, leche, harina y gasolina en caso de las estaciones de servicio. Reconozco que me hizo pensar y tomar medidas para el caso. Decidí sacar todo el efectivo posible en Macedonia y llenar el deposito justo antes de cruzar la frontera. Así que, con los deberes hechos me puse al volante y me fui de vuelta a la gloriosa Unión Europea.

De vuelta a la UE

Salir de Macedonia parecía que iba a ser cosa fácil. Desde Prilep hasta la frontera con Grecia había menos de 150 km de carreteras decentes y ademas entraba otra vez a la UE (al menos por el momento), así que no me pondrían pegas. Durante todo el camino estuvo lloviendo bastante pero como a 20 o 30 km de la frontera la lluvia se tornó violenta y peligrosa. Jamás en mi vida he visto llover así. Intenté seguir aunque fuera despacio ya que quería intentar llegar a Alexandropouli a tiempo para coger el ferry a Samothraki. Fue totalmente inútil. Según avanzaba cada vez me costaba más mantener el control del coche cuando pasaba por la sucesión de piscinas en las que la carretera se había convertido. Incluso algunos todo terrenos se quedaban aparcados debajo de puentes o en medio de la nada a un lado de la carretera con el warning puesto en filas de 10 coches o más. El colmo fue cuando noté que me estaba mojando las piernas a través de las ranuras de los pedales.  ¡De locos! ¿Había tanta agua que estaba salpicando a través de los pedales?. No tardé en convertirme en uno mas, aparcado en medio de la lluvia con los warnings puestos.

Por fin, después de casi una hora, amainó un poco y pude salir de allí. Aunque muy despacito y ya con la idea de hacer noche en algún lugar para continuar el camino a Alexandropouli a la mañana siguiente.  Cuando ya apenas llovía me asuste un poco porque el coche sonaba un poco raro… como si tuviera algo de agua dentro del motor y estuviera burbujeando. Más tarde aquel sonidito se convertiría en un gran problema pero aquel día cesó a los pocos kilómetros y no dio más que hablar.

Encontré un sitio para aparcar el coche y dormir cerca de la carretera, poco antes de llegar Tesalonica. El resto de la tarde la pase cocinando algo, comiendo y leyendo. Todavía llovía así que decidí dormir en el coche. Dormí poco y no muy bien así que temprano ya estaba preparandome el desayuno para inmediatamente partir.

La isla bonita

Era 1 de agosto y había llegado al puerto desde donde un ferry me llevaría a aquella isla que hace dos años me proporcionó tantos buenos ratos y tanta paz para pensar. Allí tome decisiones importantes sobre mi vida que ineludiblemente tienen mucho que ver con el porqué estoy aquí hoy de nuevo. La idea de volver me reconfortaba en gran medida.

El precio para cruzar el coche era disparatado. No podía asumir ese gasto yo solo así que decidí no pegarle un palo a mi bolsillo, cogí una mochila con lo que pensaba que iba a necesitar y con el coche bien aparcado me fui al puerto. Unas horillas de ferry y ya estaba haciendo autoestop hacia Therma, que es donde sabía que podría acampar gratis y tendría suministro de agua fresca ilimitado.

La isla, como casi cualquier lugar en Grecia, esta plagada de leyendas, mitos e historias. La llaman la isla de fertilidad. Segun las historias, el mismísimo Alejandro magno traía a sus ejércitos a esta isla para honrar a los dioses en su templo. Entre otras cosas, los honores consistían en fiestas para que los hombres disfrutaran del paraíso que es la isla antes de partir hacia Persia. La intención era sobretodo que las mujeres quedaran embarazadas ya que muchos de esos soldados no volverían y había que repoblar supongo.

P7040038

Por lo que respecta a la naturaleza, orografía, clima y las gentes que pueblan y visitan la isla en general, el lugar es para mi un verdadero paraíso. Aunque lo voy a intentar, creo que no voy a ser capaz de describir la isla como debería hacerlo para reflejar con palabras un atisbo de lo que a mi me trasmite.

La isla se encuentra como a unos 60 km de la costa de Alexandropouli y básicamente se compone en su totalidad de montañas siendo de unos 1600 metros altitud la más alta, que emergen directamente del mar.  Durante el invierno hace bastante frío y por lo visto hasta llega a nevar. Desde las heladas cumbres invernales, el deshielo primaveral llena a rebosar un centenar de arroyos que van desde el centro de la isla hasta el mar en todas direcciones como si los radios de una bici se trataran. Algunos de ellos forman ríos de mayor tamaño que debido a la propia orografía del terreno, la bajada hasta el mar se convierte en una sucesión de cascadas y pozas por las que da gusto perderse.

Por supuesto también está el mar. En la parte norte de la isla el oleaje es más bien calmado y las aguas son limpias. En el sur en cambio, en la parte de los acantilados las aguas son un poco más turbulentas pero se puede disfrutar de pequeñas calitas de aguas cristalinas. Los colores que predominan en tierra son el verde de la abundante vegetación mezclado con el marrón de la tierra seca y el grisáceo de la piedra caliza de las montañas. Samothraki aún tiene el atractivo especial de los sitios que todavía son vírgenes y auténticos… lejos de la sobre explotación que sufre gran parte del mediterráneo. Las gentes son sencillas y los viajeros respetuosos con este santuario. Suelen ser mochileros o familias procedentes de ciudades cercanas que buscan el descanso y la belleza que te da esta antigua roca en medio del mar.

En Therma, un pueblo de apenas cuatro casitas, es donde los viajeros acampan cerca de donde baja el río y se forman las primeras pozas. Allí tienes agua fresca para beber y darte un baño cuando quieras. En la plazita del pueblo todos los días bajan tanto visitantes como locales para tomarse algo en la terraza del bar o en los bancos de la plaza mismamente. Algún hippie lleno de rastas y ropas de beduino toca la guitarra o la caja y otros cantan en grupos que se van haciendo más grandes a medida que se le unen los recién llegados bajo la escasa luz de la pocas farolas. Desde la plaza, un camino lleva a unas piscinas de aguas termales. No hay que andar ni 5 minutos para llegar a lo alto de una pequeña colina donde están situadas. La gente se desnuda, se mete un rato en el agua y cuando se marcha otra persona ocupa su lugar. La única pega es que un olor muy similar al de un huevo podrido se te queda en la piel unos días a menos de que frotes muy muy bien.

Si quieres visitar lugares históricos, hay ruinas de templos distribuidos por diferentes partes de la isla. El mas grande es el templo de los dioses.

También es un lugar ideal para hacer senderismo. Los diferentes caminos para trekking te llevan por toda la isla de norte a sur y de este a oeste. Algunos de ellos siguen el curso de ríos así que vas subiendo de cascada en cascada y de poza en poza donde si quieres, te puedes parar a darte un baño, descansar y coger agua antes de reanudar la marcha.

Mis días pasaron haciendo todo eso que se puede hacer donde realmente no tienes nada más que hacer que estar. Iba a al mar… me bañaba. Iba a las pozas… me bañaba. Subía por los caminos de montaña y encontraba nuevas pozas… me bañaba. Por la noche bajaba al pueblo a tomarme una cerveza y a veces, me acercaba a las piscinas de agua caliente… y también me bañaba. Que más se puede pedir.

La llegada del apocalipsis griego?

El tiempo pasaba y se acercaba el día del referéndum. Los días previos presencié de manera esporádica alguna discusión en la plaza de Therma y cuando pregunte que pasaba, alguien me dijo que hablaban sobre la votación. Al parecer un señor mayor le estaba reprochando a un tendero local que abogara para que la gente votara SI. No era una discusión real, era como si dos vecinos se estuvieran diciendo: ¡Aaaay Pepe que cabrón que eres! – y el otro respondiera – ¡Aaaaay paco tu si que eres cabrón! Claro que en griego no entendía nada, pero el tono hacia que pareciese más bien eso.

El día 5 llegó y el NO gano sobrado. Por un momento me temí que todo lo que leía en las noticias internacionales fuera verdad y al día siguiente zombies, terremotos y huracanes asolaran la isla. ¡Joder tenia el coche aparcado ahí en Alexandropouli! ¿A ver si me lo van a quemar entre los disturbios? ¿Donde me había metido? Me tenia que haber quedado en la cama.

Pero nah…

Al día siguiente me desperté y fui al bar del pueblo. Unos viejecillos se tomaban un café y alguna familia de domingueros aparcaba el coche. Nada… nada de nada. El mundo seguía como si ayer no hubiese existido. Bromas aparte, obviamente no iba a pasar nada pero a lo que quiero llegar es que la histeria que provocó la simple idea de que un pueblo decidiera democráticamente algo, es una cosa que se sale de toda lógica. ¿Creemos en España u otros lugares del mundo que de verdad Grecia se estaba sumiendo en el caos? Bueno… al menos eso es lo que dice la tele y los periódicos. A estas alturas ya sabemos que las cosas no suelen ser como nos las pintan los medios de comunicación tradicionales.

Si me preguntáis a mi os diré que fui a un cajero y saqué dinero sin problemas. La persona anterior a mi también saco dinero y la siguiente también. No hice cola, sólo esperé 2 minutos a que el que estaba delante de mi terminase. Entré en una gasolinera y eché gasolina… no hice cola y no faltó gasolina para terminar de llenarme el deposito. Y la pequeña tienda que había en Therma no tuvo ningún problema de abastecimiento y eso que estábamos en una isla. Es más, cada noche casi se les acababa la cerveza y a la noche siguiente siempre tenían los frigoríficos llenos de botellas y botellines de nuevo. No sé, que cada uno piense lo que quiera. Pero yo, sé lo que vi. A día de hoy Grecia al final ha aceptado un tercer rescate con unas condiciones ultrajantes porque era lo único que se podía hacer. Lo contrario seria un apocalipsis. No sé… ta vez lo sería… o tal vez no.

Agria despedida

El día que cogí el ferry de vuelta al continente hacía un calor horrible. Conocí a Joshka (un chico alemán que estaba de erasmus en Grecia) dándome el último baño en una de las pozas o Vedhras (poza en griego) como decía allí todo el mundo. Se dirigía a Estambul así que le ofrecí venir conmigo en el coche.

P7020016

En cubierta de barco pude contemplar la belleza del mar al atardecer. Entre al ferry y cruzé los pasillos en busca de un sitio para sentarme. En uno de los salones un grupo muy numeroso, como de unas 50 personas, estaban esposados en parejas  y custodiados por la policía. Resulta que eran refugiados sirios que habían llegado a la isla en barca desde la costa turca mas cercana. Algunos se tapaban con prendas de ropa o un pañuelo las muñecas de los grilletes y otros, los más jóvenes, les daba exactamente igual. Lo más triste era la cantidad de niños jugando y saltando a la vista de sus padres esposados, si saber lo que se les venia encima. Cuando salimos del ferry todos los pasajeros estábamos esperando al lado del grupo mientras la policía vigilaba que nadie se les escapara. Un chico joven y yo nos cruzamos la mirada y bueno… empezamos a hablar. Entre gestos de abnegación la conversación fue algo así:

-Where are you from?
-Spain
-Barcelona or Real Madrid?
-Jajaja Real Madrid
-Aaaahhhhh Barcelona good, Messi Good.
– jajaja Yes yes, Messi good.

Con un gesto le indiqué las muñecas encadenadas. Él se encogió de hombros y dijo

-Syria… not good- Mientras hacía el gesto de disparar un arma seguido de otro de bombas cayendo y explotando.

Yo no dije nada…me quede sin nada que decir, y por unos segundos no pude ni mirarle a la cara. A los 5 segundos me salio algo de golpe desde el fondo del estomago.

-I am sorry- y él se encogió de hombros de nuevo. Y como si me saliese del alma, una vez mas lo repetí en alto.

-I am sorry! I am sorry this is happening to you!-Uno de los refugiados empezó a aplaudir… alguno de los demás le siguió e incluso algun pasajeros de los que abandonaban el ferry también lo hizo. Sólo duró 5 segundos y se apagaron los aplausos casi sin más… como si nada. Abrieron las puertas y salimos todos me despedí con un gesto del chico con el que hable y me lleve la mano al pecho con una leve reverencia al señor que empezó a aplaudir. Él me contestó igual. Para entonces yo ya tenía los ojos apunto de rebosar con la primera lágrima. En cuanto salí del barco la primera cayó y otras pocas le siguieron. Fui al coche con Joshka y cabizbajos nos marchamos sin decirnos apenas ni una palabra.

Era muy tarde así que pensé en ir a un sitio que conocía de otro viaje. Un lugar que me traía recuerdos. Cerca de la frontera con Bulgaria un poco mas al norte de lo que deberíamos subir, hay un paso fronterizo entre Grecia y Turquía. El pueblo Griego se llama Castanies. Es un pueblo pequeño en el que no hay nada aparte del paso fronterizo. Al final de la calle principal hay un parque a orillas de un río. Allí acampé un par de días la ultima vez que crucé aquella frontera. Si seguía siendo como recordaba podríamos dormir bien. Cuando llegamos vimos que efectivamente el sitio era perfecto, tal y como recordaba. Es más, había ya alguien acampando. Pusimos la tienda a cierta distancia de la que ya había puesta y a dormir.

Al día siguiente conocimos a Timo. Tim que es como se llama, está viajando en bici desde Bélgica hasta la India. Fue una suerte encontrarnos. El fue la primera persona que he conocido en este viaje con intenciones de seguir hacia el este. Desayunamos juntos, compartimos historias y nos despedimos con la promesa de seguir en contacto y encontrarnos mas adelante.

Camino a Estambul y adiós Grecia, país al que volveré por muchos meteoritos que caigan, terremotos que sufra o invasiones zombie se produzcan en los meses venideros. Suerte amiga.

Dejar un comentario